La Comisión Europea planea imponer aranceles al petróleo ruso que aún fluye a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba, impulsada por los llamamientos de Donald Trump para cortar todos los lazos energéticos con Rusia. Esto tiene como objetivo incentivar a estos países a encontrar proveedores alternativos, acelerando la eliminación gradual de los combustibles fósiles rusos, actualmente prevista para 2027. Si bien Hungría y Eslovaquia se oponen a esto, citando preocupaciones sobre la seguridad energética, los aranceles, a diferencia de las sanciones, solo requieren una mayoría cualificada para su aprobación.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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