Reino Unido, Australia y Canadá reconocieron formalmente un estado palestino, provocando la indignación de Israel, que rechazó la medida. Esta acción coordinada refleja la creciente preocupación internacional por las acciones de Israel en Gaza y la expansión de asentamientos. El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que el reconocimiento tiene como objetivo revivir las esperanzas de paz, enfatizando que no es una recompensa para Hamas. Portugal siguió su ejemplo, y se espera que más países reconozcan a Palestina. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó la medida como un "premio" para Hamas y prometió una respuesta, mientras que Hamas instó al aislamiento internacional de Israel. El reconocimiento es visto por algunos como la corrección de un error histórico, mientras que otros lo ven como un paso simbólico con un impacto limitado sin el apoyo de Estados Unidos.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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