El gobierno de EE. UU. está reimplantando una prueba de ciudadanía más difícil, que exige a los solicitantes responder correctamente 12 de 20 preguntas, en comparación con las 6 de 10 anteriores. La prueba revisada, con 128 preguntas en lugar de 100, se implementará para las solicitudes presentadas a partir del 20 de octubre. Este cambio, que revierte una decisión de la administración Biden, tiene como objetivo garantizar que los nuevos ciudadanos estén "plenamente asimilados". La nueva prueba presenta preguntas más complejas y exige a los solicitantes que respondan hasta que aprueben o reprueben. La versión anterior, considerada demasiado fácil, fue criticada por permitir la memorización de las respuestas.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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