La peor sequía en Siria en 36 años ha provocado una caída del 40% en las cosechas de trigo, acercando al país a una grave crisis alimentaria. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima un déficit de trigo de 2,73 millones de toneladas, que afecta a 16,25 millones de personas. Agricultores como Maher Haddad luchan contra las pérdidas, mientras que familias como la de Sanaa Mahamid se enfrentan a la subida de los precios del pan. La ONU y otros organismos están proporcionando ayuda, pero se necesitan soluciones a largo plazo para apoyar al sector agrícola y evitar el hambre generalizada.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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