El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó los comentarios de Elon Musk en un mitin de extrema derecha en Londres, donde Musk instó a la violencia y pidió la disolución del Parlamento. Tras una manifestación que resultó en lesiones a agentes de policía y múltiples arrestos, Starmer denunció el lenguaje incendiario de Musk. A pesar de los llamamientos de los partidos de la oposición para sancionar a Musk, el gobierno del Reino Unido no ha tomado medidas. El evento puso de manifiesto la creciente preocupación sobre la inmigración y la apropiación de símbolos nacionales por parte de grupos de extrema derecha.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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