En medio de la condena internacional por sus acciones en la guerra de Gaza, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reconoció el creciente aislamiento internacional de Israel, prediciendo que podría durar años. Anunció planes para impulsar la autosuficiencia, particularmente en la producción de armas, citando posibles embargos de armas de naciones europeas. Netanyahu atribuyó el aislamiento a una "agenda islamista extrema" y a la manipulación de las redes sociales por parte de estados rivales. Sin embargo, mantuvo la fortaleza económica de Israel e insistió en continuar la guerra, a pesar de la oposición dentro de Israel y las advertencias de una crisis humanitaria creciente. Los líderes de la oposición criticaron duramente las políticas de Netanyahu y sus consecuencias.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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