Más de 33 personas en todo el país han perdido su trabajo, se han visto obligadas a renunciar, han sido investigadas o se les ha pedido que renuncien debido a publicaciones en redes sociales que critican al influencer conservador Charlie Kirk o expresan schadenfreude tras su muerte. Los despidos abarcan diversas profesiones, incluyendo maestros, bomberos y personal militar. Influenciadores de derecha y funcionarios del Partido Republicano están identificando y publicitando activamente estas publicaciones, exigiendo repercusiones. Si bien algunos argumentan que la violencia política es inaceptable, se plantean preocupaciones sobre la supresión del debate sobre el legado de Kirk. La intensidad de esta reacción violenta es notable, alimentada por sitios web que recopilan y difunden dichas publicaciones, lo que lleva a amenazas de muerte contra algunas personas.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
Comments