Las violentas protestas en Nepal han dejado 34 muertos y más de 1300 heridos después de que una prohibición de las redes sociales provocara disturbios generalizados. Las protestas, alimentadas por la ira por la corrupción y el desempleo, llevaron a la renuncia y huida del primer ministro Khadga Prasad Oli. El ejército tomó el control de Katmandú, y las familias en duelo exigen justicia por sus seres queridos asesinados por la policía. Muchos residentes están huyendo del país, mientras que la búsqueda de un líder interino continúa en medio de la incertidumbre y los daños generalizados a los edificios gubernamentales.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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