En las últimas 48 horas, Nepal ha sido escenario de violentas protestas masivas, alimentadas por la frustración juvenil ante el desempleo, la desigualdad de la riqueza y las acusaciones de corrupción. Los manifestantes se enfrentaron a las fuerzas gubernamentales, lo que resultó en al menos 19 muertes y más de 200 heridos. Edificios gubernamentales fueron incendiados, y el primer ministro, Khadga Prasad Oli, renunció. Se impuso brevemente una prohibición de las redes sociales antes de ser levantada. Organismos internacionales expresaron su preocupación e instaron a la moderación.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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