Violentos disturbios estallaron en Indonesia, dejando seis muertos y causando daños significativos. Desatados por la indignación ante las generosas asignaciones de vivienda para los legisladores, los disturbios se extendieron rápidamente, provocando la quema de edificios gubernamentales y saqueos generalizados. El presidente Prabowo Subianto respondió ordenando una represión contra los manifestantes, cancelando un viaje a China y prometiendo recortar los beneficios de los legisladores. Las protestas ponen de manifiesto las dificultades económicas y la insatisfacción con el desempeño del gobierno, lo que representa un desafío importante para la presidencia de Subianto. La muerte de un conductor de transporte con aplicación durante una protesta alimentó la violencia, lo que provocó investigaciones y concesiones por parte del gobierno.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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