El presidente Trump está intentando cancelar 4.900 millones de dólares en ayuda exterior utilizando una 'rescisión de bolsillo', un método poco utilizado. Esta medida, criticada por los demócratas y algunos republicanos como ilegal, podría complicar los esfuerzos para evitar un cierre del gobierno. La Casa Blanca argumenta que es legalmente sólida, citando la Ley de Control de Confiscaciones. Los demócratas planean buscar más restricciones al poder de gasto del presidente. La acción desencadena una pausa de 45 días, después de la cual la financiación se restablece automáticamente si el Congreso no actúa. Esta es la primera rescisión de este tipo en casi 50 años, lo que aumenta las apuestas para una posible batalla legal y afecta las negociaciones presupuestarias en curso.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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