Un juez federal desestimó una demanda de la administración Trump contra jueces federales de Maryland. La demanda impugnaba una orden permanente que retrasa temporalmente las deportaciones durante dos días hábiles. El Departamento de Justicia argumentó que la orden no estaba autorizada y actuaba como una orden judicial amplia. El juez, un designado por Trump, dictaminó que la administración debe encontrar otra manera de impugnar la orden, afirmando que demandar a los jueces directamente era improcedente. No abordó la legalidad de la orden en sí, sino que se centró en la falta de legitimidad de la administración y la inmunidad de los jueces. Este fallo pone de manifiesto los enfrentamientos continuos entre la administración Trump y el poder judicial.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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