El anuncio de Trump de permitir la entrada de 600.000 estudiantes chinos a universidades estadounidenses sorprendió a su base conservadora. Esto contradice las políticas anteriores de la administración que endurecían los requisitos de visas para estudiantes y se dirigían a estudiantes chinos. Si bien Trump citó los beneficios económicos y la importancia de los estudiantes internacionales para las universidades estadounidenses, críticos como Marjorie Taylor Greene y Steve Bannon se oponen, considerándolo contrario a una agenda de "Estados Unidos Primero". El número de estudiantes chinos ha disminuido, y existen preocupaciones sobre la posible transferencia de tecnología. China también ha criticado las restricciones de visas de Estados Unidos, citando un trato injusto a sus estudiantes.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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