La tormenta Floris trajo fuertes vientos de hasta 145 km/h al norte de Gran Bretaña, lo que llevó a las autoridades de Escocia a cancelar trenes, cerrar parques y advertir a los residentes que aseguraran los objetos al aire libre. Se emitió una alerta ámbar, que indica posibles riesgos para la vida y la propiedad. El Edinburgh Military Tattoo canceló su actuación al aire libre, y los servicios de trenes y ferris se vieron interrumpidos. Los funcionarios escoceses instaron a los viajeros a prepararse para condiciones invernales.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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