Tailandia y Camboya acordaron un alto el fuego, efectivo desde la medianoche del lunes, tras un conflicto fronterizo de 5 días que causó la muerte de al menos 35 personas. La disputa, enraizada en una demarcación fronteriza centenaria y la propiedad del templo de Preah Vihear, se intensificó después de que una explosión de mina matara a soldados tailandeses. La presión internacional, incluidas las amenazas de aranceles más altos del presidente estadounidense Trump y la mediación de Malasia, llevaron al alto el fuego. Los comandantes militares de ambos lados se reunirán el martes para discutir una mayor desescalada. El conflicto se considera una prueba de la influencia estadounidense y china en el sudeste asiático.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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