Una nueva investigación revela que las respuestas de los niños a los alimentos ultraprocesados varían significativamente debido a las diferencias individuales en el impulso de recompensa alimentaria. Los niños con un fuerte impulso de recompensa alimentaria tienen dificultades para regular la ingesta de estos alimentos, lo que lleva a posibles problemas de salud. Los expertos aconsejan limitar los alimentos ultraprocesados en el hogar, centrarse en alimentos integrales y permitir golosinas ocasionales en entornos sociales para ayudar a los niños a desarrollar hábitos alimenticios saludables. Este enfoque es crucial dado que los niños estadounidenses obtienen casi el 70% de sus calorías de alimentos ultraprocesados, los cuales están relacionados con diversos problemas de salud.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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