La minería de oro y tierras raras sin regulación en el estado de Shan, Myanmar, está causando una grave contaminación transfronteriza. Los niveles de arsénico en los ríos Kok y Sai, afluentes del Mekong, superan con creces los límites seguros, afectando a las comunidades locales y a los ecosistemas. Esta contaminación proviene de numerosas minas, algunas a menos de 10 kilómetros de la frontera con Tailandia, operadas por el Ejército del Estado Unido de Wa (UWSA). China, un importante importador de tierras raras de Myanmar, está implicada debido a su influencia económica sobre el UWSA, a pesar de afirmar que no es su responsabilidad. Los activistas piden a China que presione al UWSA para que mitigue el daño ambiental.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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