Los parisinos pueden nadar en el río Sena por primera vez en más de un siglo. Se han abierto tres zonas de baño supervisadas, un legado de los Juegos Olímpicos de París 2024 y resultado de una inversión significativa en la mejora de la calidad del agua. El proyecto de limpieza de 1.400 millones de euros tenía como objetivo hacer que el río fuera seguro tanto para los atletas como para el público. Si bien la natación estuvo prohibida desde 1923 debido a la contaminación, la mejora de la gestión y el tratamiento de las aguas residuales ha permitido esta histórica reapertura. El acceso es gratuito hasta el 31 de agosto.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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