Imperial Beach, California, una vez una idílica ciudad costera, está sufriendo un gran desastre ambiental. Aguas residuales sin tratar, productos químicos industriales y basura, por un total de 50 millones de galones diarios, fluyen desde Tijuana, México, hacia la zona. El hedor resultante a huevos podridos ha ahuyentado a turistas y surfistas, devastando la economía y el medio ambiente local. La hermosa playa ahora está contaminada e inutilizable.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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