El recién elegido Papa León XIV, anteriormente Cardenal Robert Prevost, se dirigió a la multitud desde la Basílica de San Pedro. Hizo hincapié en la paz, haciendo eco de las bendiciones del Papa Francisco y pidiendo unidad y diálogo dentro de la Iglesia y a nivel mundial. Agradeció a los Cardenales por elegirlo y prometió ser un Papa misionero, construyendo puentes y sirviendo a los necesitados. Invocó la intercesión de María, Nuestra Señora de Pompeya, y ofreció una oración por la paz en todo el mundo. Su discurso destacó la importancia de ser una iglesia sinodal, caminando juntos en la fe y la caridad.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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