Con Washington a punto de reabrir, se espera que los beneficios del SNAP se reanuden para aproximadamente 42 millones de personas, pero días de retrasos han dejado una profunda ansiedad y desconfianza. Durante el cierre de 43 días, la administración Trump se resistió a pagar la ayuda completa de cupones de alimentos, luchó contra órdenes judiciales y, al menos en un estado, amenazó con cortar las tarjetas de comestibles, según funcionarios locales. Las familias se saltaron o racionaron comidas mientras los bancos de alimentos se esforzaban: solo Boston movió 500.000 libras más. Un acuerdo de gastos financiaría el SNAP por un año, sin embargo, las salvaguardias siguen siendo escasas, dejando el programa vulnerable a futuras interrupciones.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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