El defensive end de los Cowboys, Marshawn Kneeland, de 24 años, murió esta semana en un aparente suicidio. La NFL ha pedido a los equipos que guarden un minuto de silencio antes del partido; los Broncos lo hicieron el jueves contra los Raiders, y el partido Falcons-Colts en Berlín hizo lo mismo. Ambos homenajes estuvieron acompañados de mensajes sobre recursos de prevención del suicidio. Tras su muerte, el artículo subraya la necesidad de un apoyo de salud mental más temprano y más fuerte para los jugadores, señalando los esfuerzos en curso y esperando que el fallecimiento de Kneeland impulse un cambio cooperativo y duradero en toda la liga.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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