Con un cierre de gobierno que podría extenderse hasta Acción de Gracias, el transporte aéreo se prepara para la turbulencia. Los controladores aéreos y los agentes de la TSA están trabajando sin pago, y la FAA informa de un aumento de ausencias, lo que provoca reducciones de vuelos. Se han manifestado retrasos vinculados a la falta de personal en todo el país, y la administración Trump advierte que las interrupciones de las festividades podrían intensificarse. El Secretario de Transporte, Sean Duffy, dijo que el tráfico aéreo se reducirá en un 10% en 40 ubicaciones a partir del viernes. Los expertos esperan más retrasos, cancelaciones y filas más largas en la TSA, posiblemente incluso después de la reapertura, aunque instan a los viajeros a mantener sus planes, reservar tarifas flexibles, preferir vuelos directos temprano y permitir tiempo adicional para la seguridad. La seguridad, enfatizan los funcionarios, sigue siendo primordial.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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