Los bancos de alimentos de todo el país se preparan para un aumento a medida que el cierre entra en su segundo mes y la administración Trump advierte que los beneficios del Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria (SNAP) finalizarán el 1 de noviembre, amenazando la ayuda para 42 millones de personas. Dos jueces federales bloquearon temporalmente el cese, pero podrían presentarse apelaciones. Organizaciones desde Los Ángeles hasta Nueva York dicen que no pueden satisfacer la escala del SNAP: la ciudad de Nueva York recibe 95 millones de comidas mensualmente. Estados y ciudades están luchando con fondos de emergencia y moratorias, mientras que los trabajadores federales impagados y las familias describen una tensión creciente. Los críticos argumentan que el departamento de agricultura podría mantener los pagos en curso pero eligió no hacerlo.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
Comments