El huracán Melissa arrasó el histórico Black River de Jamaica, derribando su famoso túnel de bambú y dejando hasta el 90% de las estructuras sin tejado. Los soldados abrieron camino entre los escombros para reabrir carreteras mientras los helicópteros dejaban caer alimentos en comunidades aisladas que el gobierno llamó "zona cero". Más del 60% de Jamaica carece de electricidad y casi la mitad de sus sistemas de agua están inoperativos; los residentes recogían bienes empapados de agua entre calles resbaladizas por el barro. Los funcionarios informan de al menos 19 muertes en Jamaica y 31 en Haití. Cuba evacuó a más de 735.000 personas antes del impacto, informando de pérdidas en infraestructuras y cultivos pero sin muertes.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments