Imágenes a cámara lenta han revelado cómo las serpientes venenosas despliegan sus colmillos, con científicos filmando 36 especies a 1.000 fotogramas por segundo atacando gel balístico que imitaba la piel y los músculos humanos. Las víboras atacaron en 100 milisegundos, luego "caminaron" sus colmillos hacia adelante; los elápidos tienden a acercarse sigilosamente y a dar mordidas repetidas; los colúbridos abren más la boca y aserran o rotan sus mandíbulas para inyectar veneno. Una víbora de nariz roma incluso rompió un colmillo ante la cámara. Publicado en el Journal of Experimental Biology, el estudio podría informar sobre la conservación, dijeron los investigadores.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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