El presidente Trump impuso importantes nuevas sanciones al sector energético de Rusia, dirigidas a Rosneft y Lukoil, tras cancelar una reunión prevista en Budapest con Vladimir V. Putin. Anunciado durante una visita a la Oficina Oval del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la medida marcó su primera acción de este tipo en su segundo mandato y reflejó una creciente frustración. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, pidió un alto el fuego inmediato. Los analistas dijeron que la efectividad depende de la aplicación y de posibles sanciones secundarias. Los líderes europeos, recelosos de la postura cambiante de Trump sobre Ucrania y armas como los Tomahawks, continúan presionándolo para que se mantenga alineado.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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