El presidente Trump intensificó la guerra económica de Estados Unidos con Rusia al sancionar a Lukoil y Rosneft, aislando a los gigantes petroleros de las finanzas globales a pesar del riesgo de precios más altos. El drástico cambio de aranceles se produce tras el estancamiento de las conversaciones sobre Ucrania y la cancelación de una cumbre en Budapest, y parece coordinado con Gran Bretaña y la UE. Los analistas dicen que las medidas podrían agotar los ingresos energéticos que financian la economía rusa, con sanciones secundarias inminentes sobre bancos globales y refinerías indias. El petróleo, que ha caído un 18% este año hasta alrededor de 59 dólares el barril, se disparó ante la noticia. "Simplemente sentí que era el momento adecuado", dijo Trump.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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