Las fuerzas rusas continúan avances incrementales a lo largo de múltiples frentes ucranianos a pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insta a ambas partes a detenerse en las líneas actuales después de reunirse con Volodymyr Zelensky. Moscú está intensificando los ataques: Ucrania informó un récord de 268 bombas guiadas el viernes y bombardeos nocturnos con drones y misiles, con aproximadamente el 20% no interceptado. La presión aumenta cerca de Kupiansk y alrededor de Pokrovsk, donde las afirmaciones de ganancias y contra-ganancias divergen. Los analistas citan adaptaciones y cambios de reclutamiento rusos, mientras que Ucrania apunta a la infraestructura energética rusa: 45 instalaciones afectadas, interrumpiendo aproximadamente una quinta parte de la capacidad de refinación. Las pesadas bajas se acumulan, pero Vladimir Putin no muestra signos de aceptar un alto el fuego.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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