En una llamada de casi dos horas y media, realizada antes de la reunión de Donald Trump con Volodymyr Zelensky, el Kremlin calificó la octava conversación Trump-Putin en ocho meses como "positiva", al tiempo que intentaba evitar que EE. UU. hablara de suministrar misiles Tomahawk a Ucrania. Vladimir Putin argumentó que las armas no alterarían el campo de batalla sino que dañarían los lazos entre EE. UU. y Rusia, elogió los esfuerzos de paz de Trump, propuso acuerdos económicos y acordó una cumbre de seguimiento en Budapest. Sin embargo, Moscú no señaló ningún cambio en sus objetivos bélicos maximalistas. Funcionarios ucranianos dicen que las discusiones sobre los Tomahawk hicieron retroceder a Putin; el Kremlin apuesta a que la imagen de paz podría atenuar las amenazas de EE. UU.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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