En Nueva York, Emily Groveman, de 41 años, lleva casi dos años buscando trabajo, a pesar de tener experiencia en hospitalidad de la NBA y seis años liderando un equipo de marketing digital. Ha intentado hacer networking, ha acudido a reclutadores y ha utilizado vídeos de currículum en LinkedIn, incluso soportando 13 entrevistas para un puesto antes de perderlo. Las facturas se han acumulado y desde marzo ha estado retirando fondos de su plan 401(k). Los datos del Departamento de Trabajo muestran que casi 2 millones de estadounidenses estaban desempleados a largo plazo en agosto. La economista Teresa Ghilarducci cita la incertidumbre y los aranceles impulsados por la Casa Blanca; advierte que la contratación no disminuirá pronto. Groveman planea mudarse en diciembre a un templo budista en el norte del estado para alojarse.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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