Al entrar en la tercera semana de cierre, los demócratas regresaron a Washington desafiantes, rechazando dos veces un plan republicano para reabrir el gobierno, mientras que la estrategia del Partido Republicano falló por novena vez. Desestimaron los despidos masivos del presidente Donald Trump como fanfarronería, señalando que un juez federal bloqueó temporalmente los recortes, calificando el costo humano de intolerable. Los líderes del partido insistieron en que la lucha se centra en los subsidios de seguro médico que expiran, no en la intimidación. Los republicanos, liderados por los líderes del Congreso, se negaron a negociar hasta que el gobierno reabra y programaron votaciones sobre proyectos de ley individuales, incluida la financiación de la defensa, mientras ambos bandos se atrincheraban sin avances.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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