Nueva investigación sugiere que el cerebro se adapta físicamente para usar el alcohol como alivio del estrés y la ansiedad, creando un ciclo de dependencia que dificulta la abstinencia. Los científicos identificaron células cerebrales específicas en el tálamo que se activan cuando los bebedores asocian el alcohol con el alivio de los síntomas de abstinencia. Este hallazgo ofrece una explicación biológica de la adicción, más allá de la fuerza de voluntad, y podría conducir a nuevos tratamientos para la dependencia del alcohol y los trastornos de ansiedad. El estudio destaca el refuerzo negativo, escapar del dolor, como un motor clave de la adicción.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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