La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó argumentos sobre la terapia de conversión, una práctica destinada a cambiar la orientación sexual o la identidad de género. Las principales organizaciones médicas la condenan, citando graves daños psicológicos y riesgos de suicidio, lo que ha llevado a muchos estados a prohibirla para menores. Un grupo legal cristiano conservador argumenta que tales prohibiciones violan los derechos de libertad de expresión de los terapeutas, mientras que Colorado defiende la ley como una protección necesaria para los pacientes contra tratamientos desacreditados. El caso resalta los debates en curso sobre la libertad religiosa, los derechos LGBTQ+ y los estándares médicos.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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