El gobierno del Reino Unido ha presentado importantes reformas en el sistema de compra de viviendas, con el objetivo de reducir costos, retrasos y ventas fallidas. Los cambios clave incluyen información obligatoria sobre la propiedad por adelantado para vendedores y agentes inmobiliarios, lo que podría ahorrar a los compradores cientos de libras y semanas en tiempo de transacción. Las propuestas también introducen contratos vinculantes para reducir a la mitad el número de acuerdos colapsados, que cuestan a la economía 1.500 millones de libras al año. También se planea un nuevo Código de Práctica para agentes inmobiliarios y notarios, con datos de rendimiento para ayudar a los compradores a elegir profesionales.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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