Los estadounidenses están preocupados por el impacto económico de un cierre gubernamental y creen que la posición de ninguno de los partidos lo justifica. Tanto el presidente Trump como los partidos del Congreso son vistos negativamente en cuanto a su manejo del cierre. La percepción pública del Partido Demócrata se inclina hacia "débil", mientras que el Partido Republicano a menudo se describe como "extremo". El cierre se considera una distracción de temas clave como la inflación, y los votantes sienten que la administración Trump no se enfoca lo suficiente en bajar los precios. La atención médica y el impacto económico son las principales preocupaciones asociadas con el debate del cierre.
Prepared by Lauren Mitchell and reviewed by editorial team.
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