Un juez federal ha dictaminado que los esfuerzos de la administración Trump para deportar a estudiantes manifestantes nacidos en el extranjero eran inconstitucionales, violando sus derechos de la Primera Enmienda. El juez William Young determinó que los funcionarios maltrataron su autoridad para perseguir a individuos por su discurso político, específicamente en relación con protestas pro-palestinas. La administración se ha comprometido a apelar la decisión "monumental", calificándola de "indignante" y una amenaza a la seguridad nacional, mientras que los defensores elogiaron el fallo como una defensa significativa de la libertad de expresión para los no ciudadanos.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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