Las autoridades francesas han detenido al capitán y al primer oficial de un petrolero sancionado, el Boracay, sospechoso de pertenecer a la "flota fantasma" de Rusia. Las detenciones se produjeron tras una operación de abordaje naval frente a Saint-Nazaire. Los tripulantes están acusados de no presentar pruebas de nacionalidad y de desobedecer órdenes. El buque, sancionado por la UE y Gran Bretaña, partió de Rusia el 20 de septiembre. Funcionarios franceses y daneses están investigando actividad de drones que coincidió con los movimientos del barco, pero no han confirmado un vínculo con las detenciones.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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