El Papa León XIV, en su Audiencia General, destacó la Resurrección de Cristo como el núcleo de la esperanza cristiana. Hizo hincapié en que el regreso de Jesús de entre los muertos no fue un acto de venganza, sino un testimonio del triunfo del amor sobre la derrota. A diferencia de las reacciones humanas ante el trauma, Jesús ofreció paz y perdón, mostrando que sus heridas significan un amor más fuerte que la traición y que la Resurrección transforma el pasado en esperanza de misericordia. El Papa instó a los fieles a convertirse en mensajeros de esta paz y reconciliación divinas.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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