La confianza del consumidor estadounidense ha caído por segundo mes consecutivo, alcanzando su punto más bajo desde abril. Esta disminución se atribuye a un creciente pesimismo sobre la inflación y un debilitamiento del mercado laboral. El índice de The Conference Board ha caído significativamente, con una medida clave de las expectativas futuras cayendo por debajo de un umbral recesivo. Las preocupaciones sobre los precios y la inflación han resurgido como la principal preocupación económica para los consumidores, mientras que el crecimiento del empleo se ha desacelerado considerablemente, lo que ha llevado a un aumento en las expectativas de recesión.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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