Un petrolero vinculado a Rusia, el Eagle S, es sospechoso de dañar intencionadamente cables submarinos críticos en el Mar Báltico, incluido un cable eléctrico entre Finlandia y Estonia. Este incidente, que ocurre en medio de crecientes tensiones con Rusia y coincide con incursiones de aviones rusos en el espacio aéreo de la OTAN, ha llevado al abordaje sin precedentes del buque por parte de Finlandia y a cargos posteriores. La propiedad del petrolero está ligada a la 'flota fantasma' de Rusia, utilizada para evadir sanciones, lo que genera preocupación por sabotaje deliberado y guerra híbrida.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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