Un nuevo estudio publicado en Cell Reports Medicine investigó el genoma de la supercentenaria María Branyas Morera, quien falleció a los 117 años. Los investigadores descubrieron que su longevidad excepcional era una combinación de ventajas genéticas que la protegían contra enfermedades relacionadas con la edad y un estilo de vida saludable, que incluía una dieta mediterránea y ejercicio moderado. Si bien no fumaba ni bebía, consumía cantidades significativas de yogur. El estudio destaca que la edad avanzada y la mala salud no están intrínsecamente ligadas, ofreciendo información sobre posibles vías para un envejecimiento más saludable.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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