Jimmy Kimmel regresó a su programa nocturno después de una suspensión de una semana, provocada por comentarios sobre el presunto asesino del activista Charlie Kirk. Kimmel respondió a los ataques del presidente Trump, llamándolo un matón y defendiendo sus críticas. Bromeó sobre la controversia y las amenazas contra ABC, señalando un récord de audiencia a pesar de la preempción continua por parte de algunas afiliadas de ABC. Kimmel enfatizó la importancia de la libertad de expresión, al tiempo que reconoció la gravedad de la situación y el asesinato de Kirk. Las críticas continúan, y algunos, incluido el vicepresidente JD Vance, afirman que no hubo una disculpa suficiente.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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