El presupuesto de Rusia para 2026 revela la tensión económica causada por la guerra en Ucrania. Para abordar un creciente déficit que se acerca a los 50.000 millones de dólares, el gobierno planea aumentos de impuestos, incluido un aumento del IVA al 22%, revirtiendo una promesa anterior. También se prevén recortes en el gasto no militar, lo que afectará a los programas sociales. Si bien el gasto militar se mantiene alto, los expertos debaten la eficacia de las sanciones y la posibilidad de un acuerdo de paz impulsado por presiones económicas. La caída de los ingresos petroleros, junto con los exitosos ataques ucranianos a la infraestructura energética rusa, agravan la situación, lo que provoca llamamientos a sanciones más fuertes por parte de figuras como Donald Trump.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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