Un pistolero abrió fuego en una instalación de ICE en Dallas, matando a un detenido e hiriendo a otros. El atacante, identificado como Joshua Jahn, supuestamente grabó mensajes anti-ICE en sus balas. El presidente Trump culpó a los "demócratas radicales de izquierda" por el ataque, prometiendo un decreto contra el terrorismo de izquierda. El alcalde de Dallas, Eric Johnson, instó a la calma y a la oración, mientras que los demócratas de Texas condenaron la violencia y acusaron a los republicanos de alimentar la división. Otros funcionarios, incluido el vicepresidente Vance y varios senadores, también condenaron el ataque y lo relacionaron con la retórica antipolicial.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments