Will Berry, cuya madre fue asesinada en 1997, le suplica a la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, que detenga la ejecución de Geoffrey Todd West, su asesino. A pesar de que West ha expresado remordimiento y Berry ha ofrecido perdón, la ejecución está programada para el jueves utilizando gas nitrógeno. Berry, junto con opositores a la pena de muerte, entregó una petición a la gobernadora, enfatizando la importancia de la sanación en lugar de la venganza. La gobernadora Ivey, citando la ley estatal, ha indicado que procederá con la ejecución, mientras que la oficina del Fiscal General destaca la brutalidad del crimen. West, ahora de 50 años, lamenta profundamente sus acciones a los 21 años e insta a los jóvenes en crisis a buscar ayuda.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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