Un ataque aéreo israelí en el sur del Líbano mató a cinco personas, entre ellas cuatro ciudadanos estadounidenses (tres niños y su padre). Israel afirmó que el objetivo era un operativo de Hezbolá, pero reconoció víctimas civiles. El gobierno del Líbano condenó el ataque como una "masacre" y pidió la condena internacional. El Departamento de Estado de EE. UU. aún no ha comentado, mientras que la ONU expresó indignación por la muerte de los niños. Este incidente se produce después de un alto el fuego negociado por EE. UU. entre Israel y Hezbolá, que ha sido violado repetidamente.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments