La nueva tarifa de $100,000 impuesta por el presidente estadounidense Donald Trump para las visas H-1B para trabajadores extranjeros calificados podría costarle a los empleadores estadounidenses un estimado de $14 mil millones anuales. Si bien inicialmente causó caos en los aeropuertos, la Casa Blanca aclaró que la tarifa se aplica solo a los nuevos solicitantes de la lotería de febrero, no a los titulares actuales. La medida tiene como objetivo fomentar la contratación de trabajadores estadounidenses, aunque enfrenta desafíos legales y críticas de líderes tecnológicos que lo consideran perjudicial para la innovación. Las empresas están considerando acciones legales y explorando opciones alternativas de visa, mientras que algunas apoyan la tarifa como una forma de asegurar que solo se busquen trabajadores altamente calificados.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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