Los precios de los comestibles aumentaron un 0.6% en agosto, el ritmo más rápido en tres años, impulsado por los aranceles de la era Trump, las políticas de inmigración y los eventos climáticos. Los economistas de alimentos atribuyen el aumento de los costos a los aranceles sobre productos importados como el café y los plátanos, y a la disminución de la fuerza laboral agrícola debido a las medidas enérgicas contra la inmigración. Los consumidores de bajos ingresos son los más afectados, lo que altera sus hábitos de compra e impulsa a minoristas como Kroger a restablecer los cupones de papel. La Casa Blanca argumenta que los datos de un mes no indican una tendencia y señala los planes económicos a largo plazo. Los expertos predicen un aumento continuo de los precios si los aranceles permanecen.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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