Tras el recorte de tasas de interés de la Reserva Federal, los bancos centrales asiáticos tienen más margen para flexibilizar sus propias políticas. Esta medida, dirigida a la gestión de riesgos, reduce la brecha entre los rendimientos de los bonos estadounidenses y asiáticos, aliviando las presiones cambiarias. Varios bancos asiáticos, incluidos Corea del Sur y Australia, ya han bajado las tasas para combatir los vientos en contra del comercio. Los economistas predicen más recortes de tasas en el cuarto trimestre para muchas naciones asiáticas, aunque China y Japón son excepciones, manteniendo o intentando subir las tasas debido a factores internos como la inflación y las preocupaciones sobre el crecimiento. India, que experimenta una fuerte demanda interna, puede priorizar el crecimiento interno.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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